Aunque no sé qué eres, estrellita dónde estás

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ADVERTENCIA: ESCENARIO אK EN PROGRESO

A todos los empleados restantes de la Fundación,

De acuerdo al mandato 3731-Ov627 del Consejo O5, el Procedimiento 99-LILA ha sido activado como la última línea de defensa contra el Escenario Clase-TPK ("Proliferación Taumatúrgica") en curso. El procedimiento incluye la detonación de múltiples Municiones Taumobáricas de Agrupación de la Estratósfera sobre las masas terrestres restantes de la Tierra fuera de la Zona Naranja. Debido a esto, todo el personal debe reportarse al subnivel más bajo de su instalación respectiva de manera inmediata, para una mayor probabilidad de supervivencia.

La realización de este procedimiento resultará en el cese del Escenario Clase-TPK actual, y la creación de un Escenario Clase-אK ("Apoteosis de la Fundación"), donde todos los humanos vivientes están bajo el control de la Fundación SCP. Debido a esto, se le pide al personal que cumpla los requerimientos establecidos en el Documento-31459, que se reporte a sus superiores inmediatos para participar es las estructura política posterior al procedimiento.

Todos los sitios de la Fundación que aún son capaces de realizar transmisiones repetirán este mensaje hasta que el Procedimiento 99-LILA sea finalizado.

La normalidad prevalecerá.




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T-Más Treinta Minutos

Era una fría tarde de febrero cuando la última rata abandonó la madriguera. El Doctor Xander Moore, como había sido conocido, salió del Área de Contención Provisional 13 hacia una meseta azotada por el viento.

Miró hacia la pistola que estaba apretando tan fuertemente, sólo para encontrar una total falta de algo remanente. El Viejos Mundo se había vuelto silencioso mientras el Nuevo todavía persistía en los brumosos horizontes más allá de la existencia.

La racionalidad había prevalecido en la cara de la locura, o eso parecía. Las arenas eran de un beige sin significado, y el débil zumbido de las bombas aún persistía en sus oídos. El sol se estaba poniendo, colgando completo y bajo en un cielo sombreado con un brillante resplandor anaranjado. El Dr. Moore se sentó y miró al sol desvanecerse en las rocas.

La tierra estaba muerta, pero al contrario del resto del ACP-13, por lo menos el Desierto de Mojave murió siendo normal.

Sonrió, la normalidad había ganado la batalla contra sus enemigos. Ahora todo lo que quedaba era que sus campeones reconstruyeran el mundo.

No quedó nada afuera, salvo la gloria de mañana; El Dr. Moore poco a poco forzó su camino a una posición vertical, y cojeó de regreso al ACP-13. Iba a encontrar algún lugar donde descansar. No muchos hombres podían decir que sobrevivieron el apocalipsis.

Mañana, cuando se levantara, el sol se alzaría sobre una humanidad finalmente libre de la locura.


T-Más Quince Horas

Cuando el sol se alzó por primera vez en el mundo lógico, el Dr. Moore ya había estado despierto por varias horas. Su sueño había sido errático— fugaces destellos de descanso dispersos entre horas tumultuosas mientras yacía en el suelo de su cubículo. Pero se puso a trabajar, juntando lo que podía encontrar de las raciones. La mayor parte del ACP-13 se había derrumbado en la meseta alrededor suyo, una bendición mixta. Nada podría haber sobrevivido eso. Humano o no.

Trabajó en la oscuridad, ya que el generador del sitio había caído al abismo desde hacía mucho tiempo. Las piletas se dejaron funcionando, condenadas a llenar tantas botellas de agua como fuera posible antes de que el suministro de agua se agotara.

Eso pasó demasiado pronto.

Estimó que tal vez tenía agua para una semana, y comida para unos pocos días. Duraría más si era racionada. Podía arreglárselas con una comida al día, la humanidad dependía de él— el nuevo mundo dependía de él.

Los días del Dr. Moore se deslizaron en una rutina constante de pasearse por pasillos abismalmente oscuros; las luces de los trajes SEGURO de sus compañeros iluminando el camino; como farolas fantasmales alineándose en una sucia carretera abandonada. Tal vez podría encontrar un generador de respaldo en alguna parte de la oscuridad y el calor de los túneles. Si lo hacía, tal vez incluso podría contactar a otros. Él no podía ser el último normal. Se rehusaba a serlo. La humanidad prosperaría en este nuevo mundo, de eso estaba seguro.

No podía estarse tropezando sordo, mudo y ciego hacia un ciclo inútil.


T-Más Cuatro Días

Recién terminando otro día de búsqueda infructuosa, el Dr. Xander Moore cojeó fuera de la cabina del elevador hacia el afloramiento rocoso. El sol se ocultaba en el cielo occidental. Se había vuelto una rutina el ver el atardecer, presenciando cómo los brillos anaranjados del atardecer se desvanecían en tonos de lavanda oscura.

Miró hacia adelante mientras el sol poniente se escabullía lentamente por debajo del horizonte, dejando una mariposa nebulosa y azulada suspendida muy por encima. Sus grandes alas revoloteaban con suavidad a través del crepúsculo final, flotando perezosamente hacia arriba, a lo largo de una suave corriente hacia las estrellas invisibles. Sus ojos — bondadosos, infinitos, y sabios en su mirada — se encontraron con los del Dr. Moore en una roca posicionada más alto que las arenas de Mojave.

La rabia le consumió. Esta cosa había destruido a la humanidad, los había corrompido hasta que no hubo elección, no les queda nada más que hacer a los defensores de la normalidad que lanzar las bombas. Ahora se iba a bastardizar a otra sociedad en algún lugar en las estrellas. No dijo nada, y aún así gritó las palabras a todo lo que podría haber sido, si nunca hubiera descansado en este pozo ilimitado de potencial que era la Tierra.

Por un momento, permaneció ahí arriba. El Dr. Moore sintió que su imposible mirada se deslizaba en su alma hasta que lo único que pudo sentir fue la respuesta de la criatura. Sus últimas palabras a un mundo ascendido. Eran palabras de orgullo — de maravillas sobre el potencial de la humanidad, sobre su ascensión. Luego las frases se tiñeron de una angustia silenciosa, la pena por la devastación que su don había causado. Todas se precipitaban sobre él como las lloviznas de un mundo que se había sumido en la belleza.

Y entonces el empíreo también se fue. Otra vez estaba solo en la carcasa de un mundo a la deriva.


T-Más Cinco Días

El sol de las diez en punto golpeó los matorrales de Mojave mientras el Dr. Moore recogía hojas de los arbustos a su alrededor. Su siempre menguante reserva de raciones finalmente sólo existía en los polvorientos confines de su memoria. Los arbustos, al parecer, iban a ser su única forma de sustento hasta que pudiera entrar al resto del ACP-13. Era dolorosamente irónico, la nueva era de la racionalidad comenzando con un hombre que recogía hojas de arbustos para comer.

Se había rendido en su búsqueda por el generador de respaldo. Tenía suficiente agua para unos pocos días más. Todo lo que importaba era moverse hacia adelante, restaurando una Fundación de la que sus descendientes pudiesen seguir construyendo. Un regreso a la sociedad.

Extendió la mano para agarrar una hoja un poco más allá de su alcance, y entonces su cuerpo se desplomó en el polvo.

Su cuerpo se estremeció, y el Dr. Moore se encontró incapaz de mover sus brazos. Atormentado por la debilidad, intentó arrastrarse hacia adelante, hasta la seguridad del ACP-13. ¡No podía morir! ¡Él iba a salvar a la humanidad! ¡Volverían a reclamar la Tierra, y entonces conquistarían el cosmos! Con un estallido final de fuerza, se forzó a sí mismo hacia arriba. Se puso de pie, dando unos pocos pasos, tropezando hasta que su visión se volvió borrosa. Las sombras borrosas se comían los lados de su línea de visión. hasta que todo lo que podía ver era una hermosa lila flotando en la brisa delante de él.

Bailaba en el viento, sus pétalos se arremolinaban de un lado a otro con aplomo y gracia. Alargó la mano y encontró que su cuerpo era suyo otra vez, fuerte y poderoso. La lila descansó en la palma de su mano antes de que una suave brisa la recogiera y se la llevara de nuevo. Por un breve momento, Xander Moore sintió una sensación de paz con el mundo. Detrás de él, podía oír algo golpeando contra los polvorientos matorrales bajo sus pies.

Bajo el sol de mediodía de Mojave, Xander dejó el pasado y siguió a la lila en el viento hacia un mundo más limpio.

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