Creatividad
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Hoy era Viernes, eso quería decir que Belk iba a poder exponer su obra más reciente. Él se encontraba al lado de la misma; estaba esperando a Jest, para ver que le parecía. El sitio donde se había elegido hacer la exposición era bastante más discreto de lo que cabía esperar, un almacén en la parte industrial de la ciudad, no era su estilo, pero quería mostrar su arte una vez más, y demostrar que podía hacer algo de gran calidad.

Y así, Belk observó como Jest se acercaba a donde estaba él después de terminar de revisar un cuadro, se veía que había sido crítico con él, ya que el artista que lo creó estaba con un rostro inexpresivo tirando a triste. Pero no importa, ahora era su trabajo el que va a ser revisado.

- ¿Qué hace? —preguntó Jest con una cara confundida—. ¿Es solo esto y ya?

- No, tú solo siéntate y disfruta —Le respondió Belk con una mirada un tanto orgullosa por su trabajo—.

- Solo espero que no sea algo letal —diría Jest con un rostro de desconfianza—.

- No lo es, créeme. Si alguien de aquí quisiera matar a otra persona, ya lo habría hecho.

Pasan unos minutos de silencio, donde Jest usa el aparato que Belk diseñó, su obra de arte, un trabajo que le costó algunas noches en vela y 2 semanas. Puede que no fuera una maravilla, pero estaba seguro que por fin había hecho algo decente para los estándares de ellos. Y entonces, después de unos momentos, Jest regresa a si mismo y mira a Belk.

- ¿Y bien? —preguntó Belk, ansioso por una respuesta positiva—.

- Lo típico. Te pasa lo de siempre, te enfocas solo en la anomalía; el mensaje si bien está más trabajado que todo lo que has hecho hasta el momento, no es nada excepcional y es hasta un poco bobo. No está mal, pero es demasiado… vacío. Además, ¿por qué tinta azul?

Belk se quedó en silencio por unos segundos.

- Entonces…

- Le doy un 5 de nota, te faltan muchas cosas que pulir. Podrías haber explotado mejor esta obra, y sin embargo solo te has quedado solo en su efecto.

- Oye, pero si…

- Belk, sabes tanto como yo que este tipo de cosas son demasiado "normales" para nosotros, es tan simple que no resalta entre todas las obras de aquí, la semana pasada hicieron un puto muro que hacía que cayeran cosas del cielo. Pero esto es… casi nada.

En lo que Belk se queda en silencio mirando al suelo, llaman a Jest para que mire otra obra de la exposición. Quedando Belk solo, pero sabiendo que hará. Esto no puede quedar así, está harto de que esta mierda siempre se repita una y otra vez, como un ciclo, sus obras siempre caen en el mismo error, ¿no? pues va a demostrar que no es así






Después de esta maravillosa obra, viene la última de la noche damas y caballeros, sin embargo, Belk no quiere decir nada. Así que será una sorpresa para todos, la obra comenzará dentro de 2 minutos, ahora solo esperen atentamente.





Eso dijo el anfitrión de la noche, para después, oír al público esperando el siguiente acto, no les importaba si era un monologo o algo, solo buscaban ver algo creativo. Mientras tanto, El Escritor se encontraba en el backstage, con un traje elegante y una pajarita negra. Mirándose a un espejo y tratando de calmar su respiración, había planeado esto por 2 meses, no podía permitir que su estúpido nerviosismo arruinara todo su plan.

- Oye, Belk. ¿Está todo bien ahí?, quedan solamente 2 minutos —Se escuchó al otro lado de la puerta—.

- Sí, tranquilo. Salgo en un minuto sin falta —Respondió en un tono sereno—.

El Escritor sabía que después de este espectáculo todo iba a cambiar para él y Are We Cool Yet?, esta exposición lo iba a ser todo, probablemente fuera uno de sus mejores trabajos, ya que resaltaría por haber predicho cada nimiedad, todo estaba calculado excepto una cosa, el guión. Pensaba improvisarlo todo, sacar de su propia alma cada frase.

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Miró al reloj, ya había pasado el dichoso minuto, así que salió de su backstage, y se dirigió cerca del escenario, 10 segundos.

¿Estaría haciendo lo correcto? Por supuesto que sí. ¿Por qué iba a dudarlo ahora? 9 segundos.

Iba a dejarlo salir todo, iba a aplastar las obras que se habían hecho ahí antes, 8 segundos.

Al fin y al cabo, ¿quién más si no él podría haber llegado tan lejos? 7 segundos.

Esto es algo que solamente él puede llevar a cabo, y eso… eso le ponía nervioso, su corazón se aceleraba cada vez más junto a su respiración, 6 segundos.

Solo él puede terminar con este ciclo, solo él puede ponerle un alto a toda esta parafernalia, a toda esta estupidez, lo sabe, y esto solo hace que la adrenalina aumente cada vez más, haciendo que esté más alerta que en toda su vida, 5 segundos.

Su arte les guiará a la realidad, es consciente de eso, y sin embargo, su mano tiembla de solo pensarlo, pensando que es ridículo que esto le pase ahora, 4 segundos.

Pero no piensa echarse atrás, su determinación es mayor, solo debe respirar despacio y con calma… 3 segundos.

Ahora, si ellos no están de acuerdo con su arte, que se jodan; no es su problema que sean unos ignorantes. Sí, eso es, 2 segundos.

Piensa demostrar que tiene la razón, que siempre la tuvo.

1 segundo.



El Escritor salió por la parte derecha del escenario, dando unos pequeños saltitos al principio, con una sonrisa pequeña dibujada en su rostro, se puso delante de todo el público, agarró el micrófono, y procedió a hablar.

- Buenas noches a todos, como podéis ver, ya que no he tenido éxito con la pintura o la escultura he decidido dar este pequeño monólogo, ¿a ver si por fin algo me sale bien no? —Dijo mientras movía las manos de forma relajada, tratando de poner cómodo al público y tenerlos tranquilos—.

Todos se rieron un poco, ya lo conocían, sabía que siempre trataba de tomarse con humor sus fracasos. Sin embargo, no sabían lo que verdaderamente se venía trayendo entre manos.

- No soy el mejor anartista como bien sabéis. Me han cagado a críticas cada vez que exponía una obra, sin embargo, ¿alguna vez os habéis planteado como me he sentido con cada crítica realmente? —En esos momentos, dejó de mover las manos—.

El público quedó expectante, El Escritor sacó de su bolsillo un papel en el que estaba escrito "La respuesta está bajo vuestros pies", el público miró debajo, y pudieron ver una frase que previamente no estaba, esa frase era:

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En ese momento todos en la sala fruncieron el ceño con molestia, sin embargo, no podían gritar, no podían hacer nada, El Escritor procedió a reírse un poco.

- Lo estáis sintiendo ahora, ¿verdad? Esa molestia, esa impotencia, esa sensación de saber que si respondes te van a tratar de "ardido" y "ofendido". Eso sentía yo cada vez que decíais algo de que "Tu obra no tiene ningún mensaje", "dale menos a la composición y más al significado", "deja de pensar en la decoración y expresa algo" —Dijo El Escritor con un tono condescendiente—.

Todos querían gritarle improperios, querían directamente decirle imbécil, agrandado y de todo menos adjetivos bonitos.

- Y sin embargo, yo solo podía quedarme expectante y haciendo como si me hiciera gracia y que pensaba tomarlo en cuenta —Mientras hablaba, sacaba más papeles de sus bolsillos y los ponía alrededor suya formando un circulo— En un principio en serio que traté de esforzarme, pero no lograba nada, todo seguía igual y eso me enfadaba de todas las formas posibles —Terminó de colocar los papeles— En estos momentos, lo estáis sintiendo, estáis literalmente en mis zapatos.

El público miraba al Escritor con ojos asesinos, de esos que pone alguien cuando le has hecho algo malo.

- Venga… No me miréis así, todavía no he terminado —Miró un reloj que tenía en la muñeca—

3…

2…

1…


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El público vio que ya se podían mover, ni ya sentían toda esa rabia, sin embargo, sus bocas aún estaban selladas.

- Genial… vayamos directos al asunt-

Alguien del público le lanzó un teléfono de la marca Nokia, sin embargo, este rebotó y le dio de vuelta al mismo.

- Ah sí, se me olvidó comentaros, los papeles que acabo de poner hacen que no podáis lanzarme nada a no ser que queráis acabar como el tipo que me ha lanzado ese ladrillo con un chip dentro. Dejando de lado la interrupción de este maleducado…

El Escritor aclaró su garganta.

- Habéis olvidado lo que es cool, lo que el movimiento representaba, ya que ustedes, habéis dejado de apreciar lo que es realmente bueno, lo que sí es cool. Apreciáis más teatros pretenciosos con la misma trama random de siempre, solo os gustan lo que hacen los veteranos y os laméis los culos los unos a los otros, dejando de lado a los nuevos como yo. Te sales un poco del esquema y ya tu arte no vale nada… ¿Esto tiene algún sentido? Nuestro estilo es precisamente ese, salirnos de los esquemas, ir más allá —El Escritor dijo esto en un tono fuerte y autoritario—.

Hubo una pausa, El Escritor tomó aire y continúo.

- En fin, este no es el único problema. La gente que admira nuestro arte tampoco ayuda, no salen de las mismas obras de siempre, se quedan atascados en cosas como la mierda de 1993, así que esto es culpa de todos, tanto de creadores como consumidores.

El Escritor suspiró y soltó una pequeña risa, parte del público le miraba desconcertado, mientras que la otra parte lo miraban con un poco de terror.

- Esto es una mierda, todo lo que habéis hecho ahora ha sido solo una repetición de mensajes que de tanto repetir… habéis hecho que ya no signifiquen nada, y aún haciendo eso tenéis los cojones de decir que, mi arte, que sale de lo convencional es malo, ¿me estáis jodiendo? Mira que hay que ser ignorante…

El silencio llenó la sala.

- En fin, esta será la última exposición en la que exponga algo y estéis para verme —queda 5 segundos en silencio— y diréis, "¿cual es el nombre de la obra?", y yo, como el buen intelectual que soy os diré que el nombre es:

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- A partir de ahora, no más pinturas anómalas o meméticas, no más esculturas de mierda, no me pienso en enfocar al cien por cien en eso ya, que le den un poco al pincel y al martillo, yo le pienso dar al boli a partir de ahora. Y vosotros deberíais evolucionar, os habéis quedado en el estatus Q.U.O, imbéciles.

El Escritor miró su reloj, sonrió y miró al público, uno por uno, se sentía satisfecho, no porque sus miradas fueran de comprensión, al contrario, era todo lo contrario, miradas de rechazo, terror y confusión. Estaba satisfecho por el mero hecho de ver, que le habían escuchado y que esa información ya estaba en sus cabezas.

- De todos modos, esto es todo lo que puedo decir por ahora. No tenía mucho tiempo tampoco, así que probablemente sepáis más de mi, pero ya no como "Belk", no. A partir de ahora esa persona que buscaba aprobación de vosotros está muerta. Ahora soy El Escritor, y pienso haceros ver lo que es el arte real —Tras eso, El Escritor sacó un interruptor, lo activó. El escenario se llenó de humo, el público ya podía hablar, algunos dijeron unos cuantos insultos, algunos simplemente se quedaron en silencio y otros sencillamente se fueron con cara de que les habían arruinado la noche—.



En ese día, el anartista fracasado renació

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