Bestias de las Viejas Cartas
Puntuación: +4+x

Tienes en tus manos las llaves de papel, las llaves que pueden abrir la entrada a Fantasía.

Cuando descubrí esta maravillosa tierra, apenas podía creer todo lo que tenía delante. Las montañas en espiral y flotantes que llegaban tan alto que aún los anillos de nubes estaban debajo de ellas. Las grandes cascadas que caían de los antiguos ríos, fluyendo a través de los bosques de sabios árboles llenos de conocimiento. Los océanos con sus playas doradas y sus frías e incesantes olas que nunca rugieron ni se precipitaron.

Y la vida en su interior. Esas criaturas únicas y maravillosas que caminaron a través de este mundo fantástico. Me tomó años contemplarlas a todas. ¿Quién sabe? Puede que haya tenido más que ver.

No puedo verlas más, sin embargo. La tierra es ahora estéril y fría, tan vacía y triste que incluso la Cima Helada que bordea los Bosques del Norte ofrecería más calor. Todo se ha desvanecido, toda la maravilla se ha ido, todas las cosas vibrantes y sorprendentes que este mundo alguna vez tuvo para ofrecer, desaparecieron. Todavía me pregunto a dónde se fueron. Dudo que alguna vez lo sepa. Todo lo que sé es que tengo mis libros, mis historias y los recuerdos que ya están empezando a desvanecerse a medida que envejezco, y me quedo solo en la mente de un anciano que todavía cree en una Fantasía que puede regresar. No creo que viva para verlos retornar. Pero dejo estas historias a quien las encuentre, para que sepa que existieron.

BESTIAS DE LAS VIEJAS CARTAS

Si no se indica lo contrario, el contenido de esta página se ofrece bajo Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License