Entrevistas con Posibles Grupos de Interés Rama-ES: El Arca Negra (Registro Extendido)
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Una mujer pelinegra de tez blanca como la nieve entra a la habitación. Probablemente media uno con ochenta y el pelo le llegaba a las caderas, ¿y para qué llegaba a este lugar? Para una entrevista…

— Hoy estoy en reemplazo de la Doctora Ozawa para entrevistar nuevas propuestas de grupos de interés, veo que usted es insistente. Ha venido al menos dos veces a este lugar.

La investigadora Luisa Vander se sienta en el banco delante de aquel hombre de aspecto para nada notable y revuelve los papeles sobre la mesa de metal mientras busca la carta que había enviado.

— ¿Ozawa? Recuerdo que antes había otra mujer acá, sí, ¿era ella? ¿Qué le sucedió? — Mientras el hombre termina la pregunta se pueden escuchar gritos ahogados en el fondo de la sala, detrás de algunas cajas —. ¿Qué fue eso?

— Probablemente mapaches.

— Oh… Espera, ¿mapaches?

— ¿Acaso nunca has tenido problemas con los mapaches? — Luisa sigue buscando calmadamente la carta mientras vuelven los gritos ahogados.

— En serio, me está asustando, ¿Qué es eso? Los mapaches no harían eso.

— Le digo, son mapaches, ni se moleste en revisar. La última vez que lo hice casi pierdo el ojo izquierdo, ¿o es que acaso cree usted que los ciegos pueden hablar?

— Pues… ¿Qué? — El hombre quedó pensativo.

— Muy bien, aquí está su carta.

Vander extrae la carta de entre el papeleo y comienza a leerla.

— "Yo, Alexis Sarmiento de Herrera, solicito, en nombre del Circulo de los Puros y todas nuestras ramas: la Única Iglesia Purista, la Orden Tecno-Purista, la Tercera Orden Etérea, la Asociación Protopurista, la Asociación Cientificada Unificada Purista y la Orden Yerahtica Revelada, bajo el nombre único de Arca Negra, formar parte de su registro oficial de Grupos de Interés", y eso es lo más destacable.

— ¿Eh? ¿Cómo que lo más destacable?

— Pues sí, luego siguen un montón de detalles técnicos, ¿la vela militar purista? ¿Es una vela para su gente?

— Se supone que son grupos terrorist-

— ¿Una división de economía y una empresa para vender biblias? En serio, siento haber visto esto ya.

— No lo entiende, por favor, deje explico un poco más sobre la palabra de nuestro padre Artan y madre Nigriavi para hacerle cambiar de parecer, ¿sí?

— Padre y Madre… ¿de dónde me suena eso?

— ¿Habla de la serpiente y el dragón?

— Tienen un Jesús en su repertorio de giros argumentales.

— Oh no, usted se equivoca, claramente es algo diferente.

— ¿Y por qué el arca negra suena como algo de Indiana Jones?

— ¡Déjeme explicarle! — El hombre se ve desesperado.

— Muy bien.

— Verá, impuros como ustedes no lo entendería, básicamente nosotros deberíamos estar acá porque adoramos todo lo anómalo, imagine, un grupo personas locas porque un tipo voló y se chocó de manos con Dios en el aire, ¡en el aire!

— Bueno, supongo que tuvo mucha fe, pero eso no tiene ningún gancho ni tampoco parece ir a mayor. ¿Si se ha dado cuenta de que lo que usted tiene es una religión amalgama?

— Señorita, me insulta, ¿Cómo puede decir eso?

— Veamos, literalmente tiene un satán, un infierno, a Jesús, más demonios, el padre y espíritu santo, ¿no es lo mismo pero de otro color?

— No, no, le dije que el Gran Puro no es Jesús, ¡vamos! Es la encarnación de la pureza.

— ¿Y qué es exactamente esa pureza?

— Pues es-

La puerta de la habitación se abre violentamente.

— ¡Carajo, Sarmiento, cuanto tiempo! — gritó el hombre con un corte de lado para ocultar sus entradas y barba chick.

— Qué verg- — El hombre en la silla se sorprendió

Mientras tanto, Luisa se veía profundamente decepcionada mientras movía su cabeza lentamente en horizontal, con su indice y su pulgar en su nariz.

El hombre que había entrado a la habitación era Andrés Mondragón, y quien se hallaba sentado en la silla no tenía ni puta idea de quién era.

— ¡Oh, Sarmiento, cuánto tiempo sin vernos, coño! — Mondragón se acerca tambaleando al hombre en la silla.

— Andrés… ¿Qué te he dicho de esto?

Una profunda ira entra en Vander mientras, desde algún lugar de la habitación, Mondragón saca una silla y se sienta al lado del entrevistado. Luego de ello, destapa una cerveza de aspecto desconocido.

— Oh, Vander, debí contarte antes — Se ríe —, él es Sarmiento, un profundo amigo. Lo conocí hace 3 años.

— Andrés, estás borracho, por Dios, ¿Qué te dije de beber?

— ¡Eh! Lo sé, pero no podía entrar en condiciones normales a esta charla.

— ¿Cómo que entrar?

— Yo le ayudé a redactar esa carta.

— Espera, ¿qué?

— En efecto, yo quería que fuera aceptado.

— ¿Qué tu qué? — replicó el hombre en la silla desconcertado.

— Y no sabes, lo mucho que me llena de orgullo esta cosa que he hecho. Gracias a mi he construido todo esto, ¡no jodas, gracias Dios! ¡Bendito sea el minero que extrajo el hierro que fue procesado y llevado a fundición y luego vendido a la empresa de rines que hicieron el rin para el caucho de la ambulancia que llevó a mi madre a parir en un hospital! Simplemente soy grandioso…

Hay un silencio en la sala.

— ¿Terminaste — preguntó Vander, conteniendo una ira visible.

— ¿Terminar? Pero si esto apenas comienza.

Mondragón se levanta de su asiento y abraza al entrevistado, el entrevistado se ve realmente inquietado.

Vos in pur — Susurra Mondragón en el oído del hombre en la silla.

De pronto, el hombre en la silla se levanta y se posiciona hasta atrás en la habitación.

— Andrés, ¿Qué hiciste?

— Pues hay un montón de mamadas meméticas en su documentación, si te hubieras dado cuenta hubieras pedido que hiciera esto.

— ¿Qué hiciera qué?

— Mira.

El hombre se coloca en posición de mono y comienza a actuar como tal, cada cinco segundos pronuncia la palabra "sexo".

— ¿Es en serio? — Vander estaba aún más decepcionada.

— Oh, y no solo eso. Esta gente purista no sabe nada realmente, cuando escribí su documentación también había puesto cosas como Dat Ti Le — Esto último es dicho en forma de grito hacia el hombre-mono.

El hombre deja de actuar como mono y se pone en posición fetal.

— ¿Por qué está en posición fetal? — Preguntó Vander

— Es lo más cilíndrico que pude lograr.

— ¿Lo más qué…? — Vander seguía atónita ante tal despliegue de absurdez —… ¿No tienes nada más?

— Tengo una última cosa…

— Ah.

— Por alguna razón en la documentación hay una tal weas Whiskey, que la verdad que el nombre me da ganas de tomar más. El punto es que eso nunca se terminó de redactar.

— ¿Y eso qué tiene de interesante?

— Lo interesante es esto. ¡Tejón tejón tejón!

El hombre se levanta y replica "¡Hongo hongo!". Luego se levanta y comienza a emitir una doble voz, una de fondo que repetía "tejón" y una segunda que decía "hongo hongo" cada ciertos segundos.

— Yo la verdad es qué no sé qué hacer contigo. Primero la maldita cobra gay en 313 y ahora esto, ¿qué sigue?

— Oh, sigue esto.

Mondragón saca un mando con un botón de uno de sus bolsillos traseros.

— Ya nos hemos extendido demasiado, Andrés — expresó Vander.

— Nunca es demasiado, ¿sabes cuándo es demasiado?

Por alguna razón, empieza a sonar un solo de guitarra de fondo.

— Dime, Luisa, ¿sabías que una vez hicieron una película sobre sándwiches? ¿Y sabías quién era el actor principal? — decía Mondragón mientras lentamente se alejaba hacia la puerta de la sala.

— No lo sé, tampoco lo quiero saber.

— Oh, claro que sí quieres — dice con una sonrisa.

— No, simplemente no.

— ¡Venga! Dilo.

— Ah… ¿Quién?

— Tom, Tom Mate.

Respondió Mondragón para luego apresurar el paso a su habitación, lejos de Vander y el sujeto en el piso que no paraba de repetir tejones y hongos.

— ¿¡Qué pena estoy pagando yo, Dios!?

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